El Efecto Elmillor

Elmillor-Destacada

En vísperas del evento benéfico más importante del año en cuanto a League of Legends se riefiere, organizado por la voz del juego en España, Ibai, nos encontramos con un caso interesante de reflexionar sobre él y es cómo en una competición en la que pueden participar dos astros internacionales del juego, con experiencia de sobra en el mundillo y con un reconocimiento que ha ido acrecentándose año a año, aparece un nombre propio que genera casi más expectación que ellos, hablamos nada más ni nada menos que Elmillor.

Y la comparación no es gratuita, si entras a Twitch.tv te das cuenta rápidamente de la realidad, de cómo una persona que prácticamente no ha salido de esa plataforma puede competir con pesos pesados del medio de internet o con la propia competición española del juego.

Pero ¿qué tiene Elmillor de especial? ?Cómo se alcanzan esas cotas de éxito y popularidad? La respuesta en principio es simple.

 

La controversia crea dinero.

Esas míticas palabras de toda una institución del wrestling americano como fue Eric Bischoff son la base sobre la que se cimienta el personaje de Elmillor, con unos inicios turbios, acusado de todo lo que a uno se le pueda pasar por la cabeza supo encauzarlo para convertirse en un soplo de aire fresco en la scene Española del videojuego. Y eso fideliza, cambia el paradigma de entrar a la plataforma de streamings para ver jugar a alguien high elo y lo transforma en entrar para disfrutar del show. Porque esa es su especialidad, show puro y duro.

La fórmula llevada a su máximo exponente, la creación de un personaje, un villano, un espejo de Ocelote en sus mejores tiempos, alguien diferente. Alguien con carisma.

Y si hay algo que le falta a la LCS es esto mismo, carisma. No hay nada parecido cuando nos ponemos en frente de una partida europea. Lo que debería ser el mayor espectáculo en League of Legends europeo se transforma en algo así como un día de la marmota perpetuo, en el que parece que estemos contemplando una srcim o partida de entrenamiento. No hay héroes, no hay villanos. No hay trasfondo.

 

Show must go on.

El problema es difícil de abarcar, por un lado la propia empresa parece que no quiera conseguirlo, cuando nos acercamos a un equipo y a sus jugadores es a través de un esfuerzo audovisual de la propia marca, cuando lo hay. Las entrevistas se me hacen cortas para conseguir transmitir emociones a través de los jugadores, no llegas a conocer a nadie, no llegas a empatizar y la única manera de crear una fanbase a tu alrededor es la más simple, ganar.

Y al no conseguir llegar a la gente no puedes crear historias a su alrededor, no hay feudos, otra vez mas comparándolo con el wrestling, se vuelve a la situación de ver partidas únicamente con jugadores, los supuestos mejores jugadores, sí, pero nada más. El show viene de fuera, el show llega a través de los casters y los jugadores son un simple nombre en la partida al que animar si es del equipo que elegiste un día por cualquier motivo, seguramente más resultadista que emocional.

Por que también se echa de menos la rivalidad, M5 murió, Ocelote y xPeke se fueron y G2 lo intentó, lograron que muchos esbozáramos una sonrisa pensando en que podrían asentarse como los “bad boys”, el camino era el adecuado, los vídeos generaban oleadas de comentarios, pero al final no presentaron batalla. Porque por mucho que quieras ser un villano, no todos pueden serlo y muchos menos que alguien surja como tu antítesis para darle la emoción necesaria a las partidas.

El futuro.

Europa necesita más jugadores como Elmillor, necesita ese ver crecer a los jugadores, necesita ese mimo a la hora de desarrollar una personalidad. Europa necesita conocer a sus jugadores, sufrir con ellos, sentir algo que ellos te transmitan. Europa necesita show, rivalidades, historia, algo que me haga decidirme por ver partidas en lugar de jugarlas yo, algo que me tenga pegado a la pantalla.

Y no es fácil, porque para conseguirlo se requiere uno de los recursos más importantes en este juego, que es el tiempo.

Los equipos tienen que enseñarnos a esos jugadores, los propios jugadores tienen que mojarse, tiene que diferenciarse, mostrarnos una personalidad y hacernos sentir identificados con ellos.

Si no se apuesta por ello la audiencia seguirá reduciéndose y más aún en un año de transición como es al que nos enfrentamos, con el cambio de formato que sucederá en Europa. Pero estos cambios aportan estabilidad, el Bo1 aporta tiempo de reacción, es el momento para empezar a apostar por dejar de tener jugadores para tener personas, que la gente apoye a su equipo y convertir la competición en lo que antaño fue, el mayor espectáculo de videojuegos del continente.

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