La rivalidad, el espectáculo y la necesidad de un villano

Rivalidad-Destacada

La scene europea tiene un (más de un) problema. 

Lakers-Celtics,  Cristiano Ronaldo-Messi, Ali-Frazier, Barça-Madrid, Bird-Jhonson, Nadal-Federer… El deporte se ha nutrido desde siempre de la rivalidad entre equipos y jugadores, y la scene competitiva de League of Legends ha tomado ejemplo de esto y las ha fabricado desde su inicio para aumentar la expectación alrededor de las competiciones con aquello que los espectadores siempre han conocido de disciplinas más tradicionales, algo muy sencillo pero que funciona muy bien, pero algo que hemos perdido con los años en el viejo continente.

Pero esto no es algo que siempre ha sido así, en los orígenes de la competición en Europa tuvimos varios ejemplos de equipos y jugadores que se aprovecharon de esto, llegamos a tener El Clásico: SK Gaming vs Fnatic, un enfrentamiento que se denominó así por la rivalidad entre sus dos midlaners, ambos españoles, xPeke y Ocelote, unos partidos que generaban muchísima expectación en los espectadores y que arrastraban visionados y generaban conversación durante semanas, tuvimos los CLG.EU vs Moscow 5, esos partidos donde chocaban dos estilos de juego y que se hypeaban durante semanas por jugadores y casters e incluso tuvimos una rivalidad entre toplaners con el duelo 1vs1 de Soaz y Wickd por ir al All-Star, que se decidió con un Nunu que después volvió durante la siguiente temporada varias veces para seguir aumentando la expectación.

Joe “Please Don’t Call Me Joe ‘Joe Miller’ Miller” Miller y Deman casteando un clásico en la IEM Katowice

Teníamos una scene muy saludable, los partidos tenían expectación, las personalidades de cada jugador estaban claras y se compenetraban perfectamente unas con otras, unos aceptaron su papel de villano y otros de chico bueno, pero todo fue desapareciendo poco a poco, la desaparición progresiva de equipos y jugadores, desde SK Gaming perdiendo a Ocelote y desapareciendo unos años después, la separación de los jugadores de CLG.eu, Moscow5 convirtiéndose en Gambit y perdiendo su trono poco a poco y la salida de xPeke de Fnatic provocaron que la scene europea perdiese interés poco a poco, ya que los nuevos equipos y personalidades que iban sustituyendo a los antiguos titanes no fomentaron para nada todo el espectáculo del que hablábamos anteriormente, y hicieron entrar a la scene en una época diferente, en la que perdimos muchísima expectación en la liga.

Mientras tanto, en el resto del mundo, todo seguía funcionando, el resto de ligas entendieron perfectamente que era necesario que, cómo dice la canción: The Show Must Go On  y siguieron desarrollando todas sus rivalidades y ayudando a la formación de personalidades en los jugadores, con las que podían interactuar y generar expectación.


En Norteamérica tenemos el ejemplo de una de las rivalidades más longevas (sino la que más) de toda la scene de League of Legends: Team Solo Mid – Counter Logic Gaming dos equipos que nacieron de una misma semilla pero que se separaron por diferencias entre sus dos fundadores: Reginald y HotshotGG, una rivalidad que por muchos cambios de jugadores, nuevos equipos, resultados y cosas que han pasado alrededor de ella sigue igual de viva hoy en día, siendo, de largo, los partidos más seguidos en las LCS occidentales durante el año, y dejandonos grandes momentos entre sus jugadores y responsables.


 

En Corea, siendo la liga más competitiva y seria del mundo, tenemos ejemplos para aburrir, incluso, durante las retransmisiones de la OGN tenemos secciones dedicadas exclusivamente al trashtalk entre equipos y jugadores, hemos visto dardos lanzados entre Piglet y Deft, que incluso han salpicado a Uzi, tenemos las Telecom Wars entre SKT y KT, la saga de partidos entre ROX y SKT, o la incapacidad de Score de ganar un campeonato.


Y mientras esto pasaba fuera de nuestras fronteras, en Europa, ¿qué?

Pues en la scene Europea pasamos un período de hastío y aburrimiento fuera de la emoción competitiva, nadie conseguía llenar los huecos que habían dejado los jugadores de la anterior generación y los pocos intentos que se hicieron, especialmente desde G2 Esports tras la compra de la botlane de Origen y su intento de crear una imagen de chicos malos, fue rechazada por la comunidad en gran parte, haciéndolos recular y apagando mas todo el mundillo alrededor de la liga.

 

Una nueva oportunidad

Como decía Ragest en el artículo que dedicó a la figura de Elmillor:

Los equipos tienen que enseñarnos a esos jugadores, los propios jugadores tienen que mojarse, tiene que diferenciarse, mostrarnos una personalidad y hacernos sentir identificados con ellos.

A Europa se le presenta una oportunidad de oro para resarcirse de errores del pasado y es que este inicio de temporada en la LCS es el momento perfecto para empezar a crear nuevas rivalidades con nuevas caras, y, aunque suene muy extraño, esta oportunidad viene liderada por uno de los jugadores de los que menos podíamos esperarlo, Gilius.

Y es que el alemán es el ejemplo perfecto de un buen villano que conoce su papel, y que, aprovechando su salida de Giants rumbo a Vitality junto a 3 de sus compañeros puede aprovechar su imagen de arrogante, seguro de si mismo y trashtalker, ya formada durante sus años de carrera, y darle un giro más a un rivalidad que está en pañales pero que más o menos ya está establecida entre la organización española y la frances.

 

Gilius puede ser la punta de lanza de la revolución mediática en Europa, pero hace falta que le acompañen otros equipos y jugadores, Giants tiene que querer jugar a este juego con Vitality, G2 tiene que reencontrar su imagen, y tienen al dueño perfecto para hacerlo, a Ocelote le encanta el salseo, y tiene a PerkZ para ayudarlo en el equipo, además la inclusión de Wadid en su roster les ayudará, ya que es uno de los jugadores mas carismáticos de la liga, Unicorns of Love tiene que seguir explotando su imagen del equipo raro y simpático por excelencia, ROCCAT tiene que encontrar la manera de explotar la gran imagen que tiene en redes sociales y Reddit y trasladarla a la scene, y el resto de los equipos tienen que encontrar personalidades y rivalidades que explotar para que la scene se vuelva a animar y no sigamos como estas últimas temporadas, sumidos en el aburrimiento máximo fuera de la grieta y viendo los partidos por incercia.

Y no es que no tengamos jugadores carismáticos en Europa, Rekkles es posiblemente el jugador con mas seguidores de occidente, Caps ha entrado con mucha fuerza en la scene,  Jankos  y Vander arrastran una gran historia de trashtalks, y entre todos los nuevos jugadores y aquellos que han se han movido entre equipos se podrían crear grandes historias que animaran el año. Pero esto no sale de la nada, requiere esfuerzo por su parte, necesitan exponerse más a la comunidad, dar más entrevistas, stremear más, ser más activos en las redes sociales…, movimiento y visibilidad por su parte.

Esperemos que todo este potencial sea aprovechado, tanto por equipos, como por Riot como, en especial, por la comunidad, ya que no se puede repetir lo que pasó con la botlane de G2 y Origen, si, los enfados son inevitables, pero, entre todos, tenemos que comprender que, al final, todo esto es parte de un espectáculo y un mundillo en el que estamos todos metidos, y si apretamos hasta el extremo a los equipos y sus dueños a la mínima que salta una polémica, nunca conseguiremos hacer crecer nuestra scene mas allá de lo que tenemos ahora.

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